Reúna los puntos de referencia conocidos
Prepare dominios, marcas, direcciones principales y entidades implicadas. Indique adquisiciones, migraciones, proveedores o aplicaciones recientes. No es necesario tener ya un inventario perfecto: hacen falta puntos de partida útiles y un contacto capaz de confirmar propiedad y relaciones.
Defina los límites del trabajo
Precise las entidades incluidas y los servicios de terceros. Una observación externa no siempre demuestra quién es propietario. Las validaciones y posibles comprobaciones activas deben acordarse antes, con las autorizaciones correspondientes. Distinga activos confirmados de relaciones supuestas.
Prepare el seguimiento
Identifique quién recibirá los resultados y quién decidirá las acciones. Pida distinguir hechos observados, puntos por confirmar y prioridades propuestas. Planifique una conversación con responsables técnicos para corregir atribuciones erróneas y convertir hallazgos en acciones con responsables claros.
